Leandro Paredes presentó “Mi Victoria”, un vino con ADN bostero
“El corazón siempre supo dónde volver”. Más que una frase, es el reflejo de una vida marcada por el sentido de pertenencia.
Leandro Paredes lanzó Mi Victoria – Malbec 1994, un vino que fusiona recuerdos, identidad y el fuerte vínculo que mantiene con Boca Juniors. Se trata de un proyecto personal que nace desde sus raíces y recorre su historia, dentro y fuera de la cancha.
En la contraetiqueta, el futbolista repasa su recorrido desde el año de su nacimiento, los sueños que lo llevaron a distintos países, los idiomas aprendidos, las camisetas defendidas y los grandes estadios visitados. A pesar de todo ese camino, hay algo que nunca cambió: la certeza de saber a dónde pertenece su corazón.
La botella también habla. Su diseño recrea una ilustración inspirada en uno de sus tatuajes más significativos, donde se lo observa avanzando hacia La Bombonera, símbolo del regreso y del sentimiento eterno.
