Alerta por la caída de donantes voluntarios de sangre en Argentina
La donación de sangre en Argentina atraviesa una situación crítica debido a la disminución sostenida de donantes voluntarios, lo que pone en riesgo la atención de emergencias médicas, cirugías y tratamientos en hospitales. Especialistas advierten que la demanda es constante y que la falta de reservas limita la capacidad del sistema sanitario para responder ante situaciones urgentes.
Este recurso es fundamental para pacientes con enfermedades como leucemia o talasemia, intervenciones cardíacas, complicaciones en embarazos y accidentes de distinta índole. En muchos casos, las transfusiones son la única alternativa para salvar vidas, ya que no existe sangre artificial disponible para uso clínico masivo y los componentes sanguíneos tienen un tiempo limitado de conservación.
Cada donación puede beneficiar hasta a tres personas, ya que la sangre se separa en glóbulos rojos, plasma y plaquetas, utilizados según las necesidades médicas. El proceso está regulado por la Ley 22.990 y se desarrolla bajo estrictos controles de seguridad y trazabilidad en las áreas de Hemoterapia de instituciones públicas y privadas.
Desde el Ministerio de Salud estiman que si entre el 3% y el 5% de la población sana donara sangre dos veces al año, se cubrirían todas las necesidades transfusionales del país. Sin embargo, el descenso progresivo de donantes refleja la importancia de reforzar la concientización y promover la participación solidaria para garantizar la disponibilidad de este recurso esencial.
