Donald Trump afirmó cuál es el próximo objetivo de Estados Unidos: “Cuba es la siguiente”
En Miami, el presidente alardeó de su poder militar en un contexto de fricciones por sanciones energéticas y apuntó contra Cuba.
Donald Trump lanzó una nueva advertencia contra el Gobierno cubano y no dudó en decir, textualmente: “Construí este gran Ejército y dije ‘no tendremos que usarlo nunca’, pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la siguiente”.
El discurso de Donald Trump sobre el próximo objetivo de Estados Unidos
La referencia siguió a una jactancia previa, cuando la semana pasada Trump aseguró que sería él quien tendría “el honor” de “tomar Cuba”, aludiendo a presionar a La Habana para cerrar un acuerdo o, según sugirió, recurrir a medidas más contundentes si no hay colaboración. La declaración generó inquietud entre aliados y observadores internacionales.
Durante el acto, el mandatario llegó a pedir en broma que el comentario quedara como si no lo hubiera pronunciado, pidiendo a los presentes y a los periodistas que “Por favor, por favor, por favor, medios, ignorad esta declaración”. La escena mezcló humor con una amenaza que desde hace meses tensiona la relación bilateral.
La advertencia se produce en un clima de fuertes roces: La Habana acusa a Washington de agravar su crisis energética y en enero Estados Unidos amenazó con imponer aranceles a países que vendan o suministren petróleo a Cuba. Esa escalada diplomática contribuye a la preocupación regional sobre posibles medidas coercitivas.
Analistas advierten que las palabras del presidente no son aisladas: llegan tras meses de fricciones y de amenazas que, según críticos, sugieren la posibilidad de que Washington recurra a una intervención más directa si las presiones diplomáticas no alcanzan sus fines. La comunidad internacional sigue con atención y algunos gobiernos ya han expresado su rechazo a cualquier escalada militar.
La repetición de “Cuba es la siguiente” por parte del presidente reaviva el debate sobre hasta dónde llegará la Casa Blanca para forzar cambios en la isla. Organismos y diplomacias observan con preocupación y demandan prudencia, ante el temor de que la retórica desemboque en acciones que deterioren aún más la estabilidad regional.
