1 abril, 2026

Alarma por bullying: piden mayor control familiar

0
images (3)

En medio de una semana marcada por noticias preocupantes, el bullying vuelve a encender las alarmas en Jujuy. La problemática, que afecta a niños, niñas y adolescentes, no solo crece en el ámbito escolar, sino que también expone una realidad más compleja: detrás de cada caso puede haber conflictos emocionales, familiares e incluso de salud mental.

La directora de Niñez, Adolescencia y Familia, Mariela Gloss, explicó que el bullying es “la violencia entre pares en el ámbito escolar”, una situación que muchas veces comienza con burlas o molestias, pero que puede escalar rápidamente y generar un fuerte impacto emocional.
“Genera malestar en quien lo sufre, pero también en el entorno. Muchas veces hay una presión o complicidad del grupo que agrava la situación”, advirtió.

Si bien aún no hay un relevamiento completo de casos en la provincia, desde el área ya reconocen que existe una señal de alerta, principalmente porque las escuelas son el primer lugar donde se detectan estos conflictos. Por eso, se trabaja de manera conjunta con los ministerios de Educación y Salud.

Gloss fue contundente al señalar que el bullying no debe analizarse de manera aislada. “Muchas veces lo vemos como la punta del iceberg. Detrás puede haber vulneraciones de derechos, conflictos familiares o situaciones emocionales no resueltas”, explicó.

En ese sentido, indicó que no hay una única causa: los comportamientos pueden originarse tanto en el hogar como en el entorno escolar, sumado a otros factores que influyen en la conducta de los chicos.
Incluso, puso sobre la mesa un tema poco visibilizado: los posibles trastornos de salud mental en niños. “Por eso trabajamos de manera articulada con el área de Salud Mental, donde se realizan diagnósticos y tratamientos cuando es necesario”, señaló.

Redes sociales y falta de control

Otro de los factores que agravan la problemática es la exposición temprana a las redes sociales. “Son nativos digitales y acceden desde muy chicos a contenidos que muchas veces no son adecuados para su edad”, explicó Gloss.

Esta situación, sumada a la falta de supervisión en algunos casos, puede influir directamente en los comportamientos. “Muchos niños no encuentran respuestas en su entorno y las buscan en internet”, advirtió.

Frente a este escenario, el mensaje es claro: la familia cumple un papel fundamental en la prevención. Desde la Secretaría insisten en la importancia de acompañar, observar y generar espacios de diálogo.
“Sabemos que muchas veces los padres trabajan y los chicos quedan con los dispositivos, pero es necesario compartir momentos, preguntarles cómo están, qué les pasa, qué sienten”, expresó.

Además, destacó que el abordaje de esta problemática es integral, con equipos interdisciplinarios que incluyen psicólogos, trabajadores sociales y el sistema de salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *