La Cumbre del Clima se estanca al diluirse la petición de poner fin a los combustibles fósiles.
La Cumbre del Clima se encalló al comprobarse cómo la presión de los petroestados dio lugar a un borrador de acuerdo que ofrece una batería de estrategias para que los países elijan a la hora de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero. Ahí entra, sí, la “reducción del consumo y la producción de combustibles fósiles”, pero se incorporó la “aceleración de la energía nuclear” o “las tecnologías de captura y almacenaje de carbono”. También las renovables.
La evolución de la mención al petróleo, el carbón o el gas pasó de una opción que pedía directamente un “abandono”, aunque progresivo, y otra alternativa que abogaba por el fin de los combustibles fósiles si eran sin mitigación, a esta otra fórmula final en la que aparece la posibilidad de recortar el uso y producción del petróleo, el gas y el carbón sin distinción ni mención a los sistemas de mitigación, pero que, al mismo tiempo, incluye referencias a toda la gama de tecnologías que, de facto, están pensadas para seguir consumiendo estos productos como son la captura y almacenaje del carbono que sueltan al quemarse.
Los países más opuestos a que se señalara la necesidad del fin de los combustibles fósiles, por su parte, no hablaron públicamente tras conocerse la propuesta del Al Jaber. “Arabia Saudí e Irak lideraron la oposición”, según comentan diversos observadores en la cumbre.
