Regulación de vapeadores: control, registro y fin del mercado en negro
El Gobierno nacional estableció un nuevo marco de regulación integral para los productos de nicotina —incluidos vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina— a través de la Resolución 549/2026 publicada en el Boletín Oficial. La medida deja atrás el esquema prohibitivo vigente y propone ordenar un mercado que, hasta ahora, operaba mayormente en la informalidad.
La normativa fija la obligatoriedad de registro para todos los productos, fabricantes y comerciantes, además de exigir trazabilidad y el cumplimiento de estándares de calidad. De esta manera, el Estado busca contar con herramientas concretas para controlar, fiscalizar y sancionar la venta irregular de estos artículos, que actualmente circulan sin regulación efectiva.
Según voceros oficiales, el mercado de productos de nicotina se encuentra dominado por el circuito informal, donde los productos carecen de control sobre su composición, no cuentan con trazabilidad y no tributan impuestos. Hasta el momento, regía una prohibición establecida por la ANMAT mediante la Disposición 3226/2011, que impedía la importación, comercialización y publicidad de vapeadores y cigarrillos electrónicos.
El nuevo esquema establece que ningún producto podrá venderse sin estar previamente registrado, debiendo declarar sus componentes y cumplir con requisitos específicos. Entre los puntos centrales se encuentra la eliminación de saborizantes en los vapeadores, medida orientada a reducir el consumo en adolescentes, así como la fijación de límites estrictos en la concentración de nicotina y la prohibición de sustancias no autorizadas.
La regulación fue elaborada de manera conjunta entre el Ministerio de Economía, el Ministerio de Salud, la ANMAT y la Jefatura de Gabinete, con el objetivo de formalizar el mercado, combatir el contrabando y establecer un sistema de tributación. El Estado, que hasta ahora no contaba con mecanismos efectivos de control, podrá realizar inspecciones, seguimientos y aplicar sanciones a quienes incumplan la normativa.
Desde el Gobierno señalaron que la medida no crea un mercado nuevo, sino que busca ordenar uno ya existente, reduciendo los riesgos asociados al consumo sin control, especialmente en jóvenes. Además, se apunta a disminuir la exposición de terceros al humo del cigarrillo tradicional y avanzar hacia un modelo regulado que combine control sanitario, formalización económica y reducción de daños
