Del burro al yacaré: las otras carnes que ofrecen chefs y restaurantes argentinos
La noticia sacudió medios y redes sociales de toda la Argentina. Julio Cittadini, un productor rural de 78 años, presentó en una carnicería de Trelew diversos cortes de carne de burro a $7500 el kilo.
Las ventas fueron instantáneas, generando intensas polémicas.
No faltaron las chicanas políticas (“nos prometieron asado, ahora comemos burro”), los enojos de veganos y vegetarianos (“¿acaso no alcanza con lo que ya matan?), detractores en general (“esto es un asco”), defensores a ultranza (“es lo mismo que comer cualquier otro animal”) y cínicos en general (“seguro hace rato nos están dando caballo por vaca”).
Pero tras tanta espuma, quedan flotando preguntas más profundas sobre el modo en que nos alimentamos los argentinos. Es que, más allá de crisis económicas, este país lidera el consumo de carne per cápita en el mundo, ubicándose siempre entre los primeros puestos globales. Pero se trata de un consumo dominado estrictamente por tres tipos de carne: vaca, pollo y cerdo, lejos del viejo refrán reproducido por el Martín Fierro que afirma que “todo bicho que camina va a parar al asador”.
