El cine llega a las escuelas rurales de Jujuy con el proyecto Imago
La subdirectora de Provincia Multimedios, Fanny Fernández, dialogó con el gestor cultural Gustavo Enrique y la directora escolar Silvia Buzdrago sobre los talleres de cine y stop motion en el paraje Villamontes. Una emotiva iniciativa tecnológica y artística que transforma la realidad de una pequeña comunidad educativa.
En una cobertura especial, se dio a conocer el valioso proyecto audiovisual “Imago” que llegó al paraje Villamontes, ubicado a pocos kilómetros de la localidad de Palma Solá. Los directores y egresados de la Escuela de Cine de Jujuy, Asunción Rodríguez y Rodrigo Pereira, encabezan este programa itinerante que busca descentralizar el séptimo arte y llevar la producción cinematográfica y la animación en stop motion a las escuelas rurales con menor acceso a estas tecnologías. El gestor cultural de Palmazola, Gustavo Enrique, celebró el desembarco del equipo y agradeció el fundamental apoyo del Concejo Deliberante —presidido por Marcela Chávez Ríos— y de la intendencia a cargo de Francisco Baqueira.
Por su parte, la directora de la Escuela de San Rafael en Villamontes, Silvia Buzdrago, se mostró sumamente conmovida por el impacto que la actividad generó en la institución. Explicó que se trata de una escuela plurigrado pequeña que cuenta con una matrícula total de nueve alumnos (tres en nivel inicial y seis en primaria), lo que permitió que la totalidad de los niños formen parte de la experiencia de manera personalizada. La docente destacó que este taller se acopla perfectamente al espacio de definición institucional que poseen sobre educación tecnológica, abriendo un mundo completamente novedoso tanto para los chicos como para el cuerpo docente.
Finalmente, las autoridades resaltaron que el proyecto Imago brinda un protagonismo absoluto a las infancias rurales a través de un proceso interactivo donde los alumnos aprenden a modelar con plastilina, tomar fotografías, escribir guiones y editar sus propias historias locales. La directora Buzdrago compartió una revelación tan conmovedora como movilizadora: ninguno de los niños de la escuela conoce una sala de cine tradicional. Por este motivo, el taller no solo representa una valiosa herramienta pedagógica que acorta la brecha con las grandes ciudades, sino que se transforma en la oportunidad única de acercar la mística y la magia del cine al corazón de su propio territorio.
