La vitivinicultura jujeña crece y apuesta a nuevos mercados internacionales
El secretario de Vitivinicultura de Jujuy, Rodrigo Corvalán, resaltó el sostenido crecimiento del sector en la provincia, destacando que la superficie cultivada pasó de 15 a 150 hectáreas desde 2015, lo que representa un incremento del 800% e impulsa una profunda reconversión de la matriz productiva regional.
En diálogo con Provincia Multimedios, Corvalán enfatizó que la vitivinicultura jujeña ha logrado consolidar una identidad propia diferenciada en los mercados nacional e internacional. Remarcó que la provincia cuenta con el viñedo comercial más alto del mundo —a 3.328 metros sobre el nivel del mar en la Quebrada de Humahuaca—, cuyas condiciones geográficas, sumadas a la radiación solar extrema y a la amplitud térmica, dotan a los vinos locales de características organolépticas únicas sustentadas en el concepto andino de Pachamama.
Asimismo, el funcionario destacó las herramientas financieras impulsadas por el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, como las líneas de crédito del Consejo de la Microempresa con periodos de gracia adaptados a los tiempos de maduración de la vid. Explicó que estas inversiones públicas y privadas permitieron consolidar una producción cercana a las 400.000 botellas anuales, generando empleo genuino, mano de obra intensiva y una economía circular en los Valles y la Quebrada.
Ante el paulatino aumento en los volúmenes de producción y el avance de las plantaciones jóvenes, el secretario anunció la realización de una misión comercial a Brasil que iniciará en Río de Janeiro y São Paulo junto a embajadas y bodegueros locales. La iniciativa incluirá masterclasses y rondas de negocios con sommeliers e importadores para posicionar la oferta jujeña en centros de elevado poder de compra.
Finalmente, Corvalán abogó por fortalecer la cultura del vino dentro de la propia comunidad jujeña y potenciar el maridaje gastronómico local mediante capacitaciones dictadas en articulación con el sector privado. Destacó que la vitivinicultura no solo diversifica la oferta turística e industrial, sino que también reivindica los orígenes históricos del cultivo en la provincia, transformando a Jujuy en un destino vitivinícola de vanguardia.
